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16:20 Esther Morales Hernández 1 Comments

Londres ha resultado ser una de las ciudades que más me han sorprendido. He de admitir que es de esos lugares que causan a priori una muy mala impresión, pero que logran enamorar a sus visitantes a medida que pasan los días.
Probablemente, si no hubiera vivido durante cinco años en Madrid, también le habría visto su encanto al infernal transporte público londinense y a la sobresaturación de gente. Sin embargo, teniendo en cuenta que estoy en mi año de retiro espiritual lagunero, sólo me puedo quedar con aquellas cosas que, por suerte o por desgracia, nunca encontraré aquí.
Tal y como decía Tamara Rojo en el post anterior, "por aquí pasa todo el mundo: los mejores pianistas, los mejores directores de orquesta, los mejores cantantes, los mejores actores...", y yo no podría estar más de acuerdo. Londres es la ciudad con la mejor oferta cultural que he visto en mi vida, tanto en lo que se refiere a la danza como a cualquier otra disciplina.
Ya había avisado de que mi presupuesto no me iba a permitir ir a ninguna actuación, aunque los anuncios del metro me pusieron los dientes largos con los carteles de Giselle del Royal Ballet y la obra de Romeo y Julieta del English National Ballet. Luego, por supuesto, lamenté no haber asistido a nada, sobre todo cuando vi que me sobró más dinero de la cuenta. Aún así, espero poder volver pronto, dejar a un lado el "modo turista" y centrarme un poco más en disfrutar todas las cosas que Londres me puede aportar.
En honor a las oportunidades desaprovechadas, pondré hoy un fragmento de La Fille Mal Gardée interpretado por los bailarines del Royal Ballet. El Clog Dance es una de las piezas más divertidas que existen en el repertorio clásico y esta versión bailada por William Tuckett es, en mi opinión, la mejor que ha habido nunca.


A propósito de la oferta cultural en la capital inglesa, jamás he sido muy aficionada a los musicales (a excepción de algunos títulos como Los Miserables, El Fantasma de la Ópera o Hair). Sin embargo, creo que no se puede hablar de Londres sin tener en cuenta este tipo de espectáculos, razón por la que recomiendo que se pasen por el blog de Julio Bravo, Una butaca con vistas, y lean su crítica acerca de El Mago de Oz.

1 comentario :

  1. Buf ! Yo nun se cuando pero me molaría mucho ir al Royal opera house

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